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Entradas con la etiqueta ‘revisión’

Un nuevo año comienza y el 2010 nos deja, pero no sin una revisión de lo más importante que ha acontecido en el sector inmobiliario durante este año.
Comenzamos en enero, un mes en el que la profunda transformación del sector inmobiliario nos dejaba una imagen de la economía muy distinta a la actual. En el IBEX, el año 2009 había dejado a su paso grandes subidas del índice gracias a los buenos datos de fin de año, que parecían desmarcarse de la burbuja inmobiliaria. El mercado se recuperaba de batacazos varios que habían asolado las bolsas internacionales durante los pasados meses.
Otros datos resultaban preocupantes, como la suspensión de pagos de más de 795 empresas en la Comunitat Valenciana, el doble que durante el 2008.

Por otra parte, el descenso de precios daba un respiro, moderando su caída libre con un 6,2% frente al 7,8% del mes de septiembre de 2009. Veníamos de un año complejo por la mala situación financiera a nivel internacional, algo que continúa afectando al sector inmobiliario. El Banco de España presionaba a las cajas para que realizaran fusiones, a través de las ayudas del FROB. Gracias a estas medidas, se crearon las SIP en las que varias cajas de ahorro de toda España se fusionaron para constituir diversos grupos. Aún seguimos pendientes del resultado de estas fusiones.

Más adelante, el sector inmobiliario sería testigo de la dura competencia que cajas y entidades bancarias comenzaron a hacer en la venta de inmuebles. Desde el 2009, numerosos embargos y las ejecuciones hipotecarias han entrado en los balances, lo que les ha obligado a llevar a cabo proyectos de venta de inmuebles muy rebajados que hacían competencia a las inmobiliarias tradicionales

Durante el mes de marzo, los brotes verdes llenaron al sector de optimismo. La venta de pisos aumentaba por primera vez desde el inicio de la crisis y se volvía a construir donde el stock se reducía. Ya en el mes de enero, las hipotecas habían crecido un 2% respecto al mismo mes del 2009, unas señales que parecían positivas a simple vista. Poco tardó el Banco de España en dar el aviso, publicando el descenso en los datos de producción industrial, unos datos que rompían con las buenas perspectivas con las que parecía comenzar el 2010.
Y comenzó el desastre. Los bancos comenzaron a publicar los balances trimestrales, unos balances en los que la cartera de pisos se había duplicado en tan sólo un año, aumentando un 13% el número de concursos de acreedores en toda España durante los tres primeros meses del año.

En mayo, la situación se complicaba en el país, especialmente en la Comunitat Valenciana. Aproximadamente un 35,9% de los visados para vivienda nueva en los colegios de arquitectos valencianos desaparecían como por arte de magia. La mala imagen de la economía española se extendía por los mercados como consecuencia de las altas cifras de deuda de las instituciones. Dos meses más tarde habían bajadas constantes de los principales valores del IBEX y el Gobierno quería acallar los rumores gracias a la prueba de resistencia a los bancos españoles , -aunque cinco cajas de ahorro no superaban las pruebas – unas pruebas que trajeron buenas expectativas para el sector financiero español.

El 2010 pasará a ser un año de grandes reformas. A nadie se le escapan los recortes en el sector público, la supresión de ministerios, las subidas de impuestos y las reformas de las instituciones y servicios públicos. Unas reformas que han traído y traerán durante el próximo año consecuencias negativas en el sector, como el fin de las deducciones por compra de vivienda o la subida del IVA.

Los sindicatos reaccionaron convocando una polémica huelga general durante el mes de septiembre, que evadiendo las previsiones, conseguía muy poco seguimiento en relación a otras huelgas generales a pesar de la mala situación. Un dato: el 2010 pasará a la historia como el año en el que más ejecuciones hipotecarias se llevaron a cabo en nuestro país, un total de 118.000. Un problema que durante el 2011 pondrá en el ojo del huracán a las entidades financieras.
Y aquí seguimos; capeando el temporal. Durante los tres últimos meses, el sector inmobiliario ha demostrado fortaleza llevando a cabo numerosos eventos como el SIMA, ferias en las que se ha puesto encima de la mesa la creatividad y el ingenio de una profesión que lucha por seguir adelante. La comunicación y marketing, junto con la innovación en los servicios añadidos, han sido varios de los pilares fundamentales de un negocio que continúa su camino paso a paso. Tan sólo queda desear que el 2011 sea mejor para todos.

Revisión valor catastralNo eran pocos los rumores que alertaban sobre una nueva revisión del valor catastral por parte del Gobierno, una revisión que los municipios de  Madrid, Castellón, Oviedo y Terrasa pidieron haciendo uso de la Ley del Catastro.  Los propietarios de 4,2 millones de inmuebles pertenecientes a estos ayuntamientos tiemblan: una nueva subida de los impuestos relacionados con este valor podría agravar aún más la presión fiscal de estos últimos años.

Estas revisiones no son nuevas, ya que el valor catastral se utiliza por los ayuntamientos para la elaboración de la base imponible del IBI y otros impuestos. Sin embargo, su escasa actualización – según la ley, el plazo máximo es de diez años- hace que el golpe sea aún más duro si tenemos en cuenta la subida de precios en los inmuebles durante esta última década.

El fallo es el momento. En medio de una crisis que ha revolucionado los mercados, destruyendo empresas y  generando unas cifras de paro por las nubes, la presión fiscal aprieta cada vez más. Según un informe del Consejo Económico y Social (CES) la recaudación por Impuesto de Bienes Inmuebles de los municipios ha subido un 22,8% en los tres últimos años. Se trata de casi el 20% de los ingresos que reciben los ayuntamientos, por lo que no es de extrañar que el más endeudado del país, Madrid con 7.300 millones de euros, haya sido uno de los primeros en pedir la revisión.

Sin embargo, habría que preguntarse por qué una ley general se aplica en distintas épocas en los ayuntamientos del país. Resulta evidente que esta revisión repercute en la situación de los contribuyentes afectados, que en época de bonanza habrían contado con más recursos con los que hacer frente a la subida. La decisión última queda en manos de la autoridad local, por lo que una ley que ha de aplicarse en todos los consistorios se traduce en una especie de “lotería”.