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CONVOCATORIA JUNTA GENERAL ORDINARIA
Por acuerdo del Consejo de Administración, se convoca a los señores accionistas a la Junta General Ordinaria, que se celebrará en el domicilio social de la entidad Aitana S.A., el día 8 de junio de 2012, a las 11 horas, en primera convocatoria, y el día 9 de dicho mes de junio, a las 11 horas, en segunda convocatoria para tratar el siguiente
ORDEN DEL DÍA
Primero. Aprobación, si procede, de la gestión del órgano de administración durante el ejercicio 2011.
Segundo. Aprobación, si procede, de las cuentas anuales del ejercicio 2011.
Tercero. Aprobación, si procede, de la propuesta de aplicación del resultado del ejercicio 2011.
Los socios podrán solicitar con anterioridad a la celebración de la junta los informes que estimen precisos acerca de los asuntos comprendidos en el orden del día.
Valencia, 3 de mayo de 2012
El presidente del Consejo de Administración
Magdalena Nebot
Estamos deseando que las gráficas del sector cambien las tendencias
Todos los datos parecen apuntar a que el deterioro del escenario económico, los ajustes y los recortes provocarán que en 2012 no se produzca la recuperación. La sobreoferta en el mercado de oficinas y la reducción de la contratación de espacios han provocado que las rentas continúen cayendo en las dos principales ciudades de España, Madrid y Barcelona. En ambas capitales los alquileres medios han bajado aproximadamente un 33 por ciento desde 2007. Sin embargo, a pesar de estas caídas, la rentabilidad de los alquileres llegó, en algunos casos, a alcanzar a finales del año pasado el 6 por ciento por primera vez desde comienzos del año 2009.
En la capital de España habrá más descensos en el volumen de contratación de oficinas en alquiler como consecuencia de la disminución de la actividad económica según BNP Paribas, de ahí que el número de metros disponibles en la ciudad de Madrid se mantendrá durante todo el año.
En Barcelona la situación es muy parecida, por lo que el panorama no es muy alentador. Las reformas estructurales, el aumento del paro y el entorno recesivo influirán negativamente en el mercado de arrendamiento de despachos.
Los negocios inmobiliarios están directamente ligados a la evolución del Producto Interior Bruto (PIB) del país; es decir, a la economía real. El Banco Central Europeo ha augurado un crecimiento negativo para España de cara a 2012 del -1% por lo que la absorción de metros disponibles en edificios de oficinas será muy lenta.
La dependencia del sector inmobiliario respecto al Producto Interior Bruto (PIB) hace que, hasta que las medidas que se están aplicando no produzcan los resultados previstos; la subida de las rentas y el equilibrio entre oferta y demanda con toda probabilidad no se producirán.
Dice el refrán que el ser humano es el único ser vivo que tropieza tres veces con la misma piedra. Y parece que en cuestión de política de vivienda, España se dirige a repetir los mismos errores.
Durante estos días, y con motivo de las elecciones, los principales partidos mayoritarios han sacado la artillería pesada para hacer frente a la crisis del sector inmobiliario. Y cuando ya habíamos asumido que el sector necesita una fuerte corrección para evitar un nuevo crecimiento de la burbuja – tal como se nos aconsejaba desde las instituciones europeas- el Partido Popular propone volver a las deducciones por la compra de vivienda para intentar paliar una situación ya caótica y relanzar de nuevo el sector inmobiliario. Nada bueno para la deuda que sufren Estado y entidades bancarias.
La medida parece complementar la política del partido en algunas de las comunidades que gobierna. Por ejemplo, la Comunidad Valenciana, que justo después de las elecciones el Consell decidió no admitir más solicitudes para las ayudas al alquiler de vivienda. Así que volvemos a lo mismo: hipotecas de por vida y una economía basada en la deuda futura. Mientras en Europa los alquileres ganan terreno a las hipotecas –de forma que se fomenta un negocio inmobiliario estable y “real” – en España se mantiene un porcentaje del 87% de primeras residencias en régimen de compra, lo cual genera deuda a bancos y particulares.
Y si esta situación ya era de por sí compleja, el descenso del precio de las viviendas – 0,5% de descenso en mayo, un 5,5% en los últimos 12 meses – supone volver a los orígenes del inicio de la crisis; problema añadido a la situación de las familias y las empresas, ya que a pesar de las deducciones, seguirán pagando por un precio inicial que se infravalora a medida que pasa el tiempo. Sin duda una peligrosa inversión de cara a la situación de incertidumbre con la que cuenta la economía española.
De momento, tal como asegura el Banco de España, el precio de la vivienda sigue y seguirá en caída libre. Veremos cómo evoluciona la economía y la crisis de deuda de gran parte de las instituciones.
Analizar las necesidades de nuestro trabajo diario resulta fundamental para conseguir alquilar una oficina que cumpla con nuestros requisitos. No todo se reduce a una buena localización y disposición o un precio asequible. Por ello, es recomendable realizar una lista clara de pros y contras, de beneficios y posibles problemas.
Si necesitamos un espacio con el que poder realizar encuentros con nuestros clientes, deberá ser una oficina espaciosa y con cercanía al centro, lo cual puede traducirse en otros problemas, como la imposibilidad de aparcar rápidamente o los costes que implica una oficina de grandes dimensiones. Y es que las necesidades que se plantean en un primer momento, pueden modificarse a medida que el negocio se incrementa o el trabajo evoluciona.
¿Pero cuáles son las necesidades a tener en cuenta a la hora de elegir nuestro lugar de trabajo?, en el post de “Pueblo y Sociedad Noticias” se especifican los siguientes factores:
- El número de personas que estarán trabajando.
- Tu previsión aproximada de crecimiento.
- La necesidad de llevar clientes a tu oficina.
- El presupuesto mensual que puedes fácilmente destinar.
- La necesidad de realizar reformas.
- La comodidad de las instalaciones.
- La comodidad de los accesos y aparcamientos.
- La facilidad de tomar transporte público.
- Las necesidades tecnológicas.
- La ubicación de tus principales clientes
Pero si nuestro trabajo se centra poco en la oficina ( teletrabajo, visitas a clientes y viajes…etc.) podríamos plantearnos alquilar una oficina virtual, a menudo incluidas en el servicio de centros de negocios. El sistema es muy simple, las tareas se distribuyen y se reparten entre los empleados, que pueden trabajar desde casa o desde cualquier otro lugar sin necesidad de desplazarse a la oficina. Un sistema que permite conseguir beneficios por ambas partes: sea por parte del empresario como del empleado.
Los empresarios podrán ahorrar costes derivados del mantenimiento de una oficina: tanto gastos de luz, teléfono, como mantenimiento .. etc., y podrá establecer una “sede” oficial en la que recibir todo tipo de comunicaciones oficiales. Y es que las oficinas virtuales permiten a las empresas establecer una dirección y un fax en la que recibir todo tipo de cartas y certificados.
Por parte del empleado, se consigue evitar el transporte hasta el lugar de trabajo, por lo que consigue tener más tiempo para otras tareas. Asimismo, se evitan sobrecostes derivados del transporte y se afianza la productividad del empleado.
Se trata de un modelo de trabajo que aún no ha logrado consolidarse en nuestro país, si bien lleva varios años funcionando en las principales capitales españolas. Sin duda, todo un cambio que puede mejorar la productividad de nuestro país de cara a una crisis económica que aún continúa haciendo estragos en las empresas españolas.
Elegir una oficina en la que trabajar puede resultar complicado, teniendo en cuenta el conjunto de necesidades para cualquier profesional: sistemas de comunicación, centralitas, reprografía, envíos, atención de llamadas …etc. Sin embargo, existen otras necesidades como la necesidad de poder crear un buen ambiente de oficina y compartir conocimientos con otros profesionales. A partir de esta idea nace el coworking, una nueva forma de evitar el aislamiento de profesionales y microempresas.
La diferencia principal radica en que el coworking funciona con empleados de diferentes sectores y/o diferentes empresas. No se trata de una simple oficina, sino de un lugar donde poder trabajar y compartir conocimientos con otras personas, con posibilidad de creación de vínculos de trabajo.
Sin embargo, todo depende de la personalidad y el método de trabajo de cada uno de nosotros. Existen profesionales que para lograr cierto nivel de concentración necesitan ambientes sin ruidos y poco trasiego, personas que necesitan de espacios solitarios sin distracciones que les impidan desarrollar eficazmente su trabajo.
¿Pero a quién le interesa realmente un espacio coworking?, según algunos estudios, la gran mayoría de los coworkers tienen una edad media de 35 años, dos tercios son hombres y con trabajos relacionados con las NNTT y actividades creativas/diseño. Aproximadamente la mitad de los empleados son independientes, aunque algunas empresas multinacionales comienzan a probar sus beneficios. Pero no sólo este perfil puede beneficiarse de los beneficios del coworking, también otro tipo de perfiles pueden adaptarse a esta forma de trabajo.
Su origen viene de profesionales emprendedores de Internet que durante el 2007 comenzaron a buscar a alternativas al trabajo en casa o en cafeterías y espacios públicos. Aquellos emprendedores buscaban un espacio social en el que recuperar interacciones con otras personas, evitar la alienación o el aislamiento que supone trabajar de forma independiente sin poder entablar vínculos con compañeros de trabajo.
En Valencia existen diferentes opciones y espacios; por un lado, iniciativas como “Comparto Oficina” ponen en contacto a los profesionales que desean compartir una oficina y de esta forma poner en práctica el coworking, aunque también existen espacios destinados específicamente para este fin. Una buena solución si necesitamos cambiar de aires en nuestro trabajo.
Retomamos el blog para comentar una situación muy frecuente en los últimos meses: la negociación de alquileres con los clientes. Debido a la crisis, el mercado del alquiler ha sufrido cambios drásticos. Día a día, las empresas inmobiliarias tienen que renegociar los precios de sus inmuebles con el fin de adaptarse a la oferta de la competencia y del mercado en general. La parte positiva de este tema es que durante el año 2010 aumentó la contratación de oficinas en las grandes ciudades españolas.
Cuando arrendatario y arrendador se juntan para un nuevo contrato los aspectos fundamentales para negociar son el precio, la duración, los periodos de carencia, la autorización para realizar obras, el preaviso imprescindible para la comunicación de la intención de no renovar el contrato y el afianzamiento personal o los avales bancarios. Estas variables son tan importantes como el precio a la hora de alquilar un local.
En estos momentos en que hay una amplia oferta de inmuebles y que se ha entrado en una guerra de precios, los clientes, tanto los nuevos como los antiguos, se han dado cuenta de que tienen una posición de fuerza mucho mayor que la que tenían antes de 2007 aunque la localización, la representatividad del inmueble, las instalaciones y los servicios que se ofrecen siguen siendo las bazas de los propietarios de los edificios en la etapa de la negociación.
Por parte de las empresas inmobiliarias, se ha de tener en cuenta las motivaciones del cliente y no enrocarse en posiciones que puedan perjudicarle. Hay que entender las necesidades del cliente, saber cómo se encuentra su situación económica y valorar muy concienzudamente los beneficios e inconvenientes de la negociación. Por otra parte, también hay que marcarse un precio mínimo por debajo del cual los gastos empezaran a dañar seriamente la cuenta de resultados. También es conveniente conocer la solvencia del arrendatario para prevenir futuras incidencias judiciales.







